Quería compartir con vosotros una pequeña historia que leí hace unos días.
Un hombre viene arrastrándose por el desierto, casi muerto pidiendo con sus últimas fuerzas:
- Aguaaa, aguaa, agua, agua...
De pronto ve una tienda en medio del desierto,se arrastra como puede y le dice al hombre de la tienda:
-Aguuaaa, dame aaguaa, me mueeerro, aaaguaaa...
El de la tienda le dijo:
- Amigo, agua no tengo, pero yo vendo corbatas. Mire, mire, tengo de todos colores, de disney, de bugs bunny, hasta con la cara de Chávez y de Obama abrazados...
El tipo le dice:
- ¡Queee pasa contigooo, necesito aaaguaaa!
El vendedor le insiste:
- Ya le dije que no tengo agua, pero mire las corbatas, baratísimas, acepto tarjeta y cheques... ¡Todo tipo de pagos!
El tipo casi muerto le repite:
- ¡Aaaguaaaa!
El vendedor le dice:
- Bueno mire, a 5 km. hay un restaurante, allí tendrán agua. Pero, amigo, cómpreme una corbata. Mire, mire...esta le favorece.
El hombre no le escuchó más y siguió arrastrándose. Hasta que por fin vio a lo lejos un restaurante en medio del desierto. Llega ya con sus últimas fuerzas y le dice al portero:
- Agguaaa, me muero, aaaaguaaaa!!!
Y el portero exclama:
- Amigo, le daría el agua, pero es que no puede entrar sin corbata.
Sonia Pasamón
No hay comentarios:
Publicar un comentario